NUTRIENDO DESDE LA SOBERANÍA INDÍGENA

 

Nutriendo el Futuro es una iniciativa que se realiza desde la Secretaría de Integración y Desarrollo Social de Caldas en convenio con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y en ejecución del Centro de Desarrollo Comunitario Versalles en 12 municipios del departamento de Caldas. Entre ellos, Riosucio, en donde participa comunidad étnica para cumplir con la sentencia que reivindica los derechos de la población indígena del Territorio Ancestral de San Lorenzo.

Por esta razón, el proyecto Nutriendo el Futuro propone afianzar la soberanía y la seguridad alimentaria en este territorio en los encuentros mensuales en los que proporcionan alimentos de alto valor nutricional, les ofrecen conocimientos sobre seguridad alimentaria y como parte diferencial, a esta población se entregan insumos agrícolas para fortalecer la soberanía alimentaria por medio de las huertas tradicionales.

Elizabeth Betancur Bañol, Gobernadora del territorio ancestral indígena de San Lorenzo expresó: “La prioridad para el resguardo debe partir de la tierra y los beneficios que se obtienen de ella, desafortunadamente por todas las situaciones vividas dentro del conflicto fueron afectados dentro del territorio la nutrición y la alimentación”.

De acuerdo con la gobernadora, San Lorenzo es uno de los territorios indígenas con mayor población infantil dentro del departamento de caldas, son 13.005 habitantes y más del 50% de las familias tienen integrantes menores de edad, esto motiva a la comunidad a avanzar y que programas como este contribuyan al desarrollo. También añadió, que las familias manifiestan que los conocimientos recibidos en nutrición, alimentación y seguridad alimentaria le permiten a la comunidad una autosostenibilidad y afianzar el trabajo en unidad y en paz.

Uno de los retos de este proyecto es brindar acompañamiento a niños, niñas y familias que no estén debidamente alimentados, y en este territorio, teniendo en cuenta sus tradiciones, no se puede dejar de lado la soberanía, el cultivo de la tierra con semillas propias como afirma Natalia Andica, profesional encargada de la parte productiva del proyecto:cultivar para los indígenas significa unidad y este valor agregado ayuda también a que ese amor por su territorio se afiance sembrando sus propios alimentos”.

Edgar León Landa Nutricionista de Nutriendo el Futuro comentó: “En la comunidad San Lorenzo los casos más específicos tienen que ver con el sobrepeso y la obesidad ya que consumen muchos dulces y gaseosas. Para darle solución a estos factores se realizan valoraciones a los beneficiarios y a partir de estas, se brindan orientaciones acerca de la forma correcta de alimentación ajustada a los alimentos que se consumen en el resguardo.

Entre los beneficios que la comunidad manifiesta está el trabajo en equipo en pro de sus hijos, fortalecer los conocimientos que no se tienen acerca de la alimentación y de qué manera los alimentos sembrados por ellos mismos tienen aportes significativos para la salud.

Flor Alba Gañán Andica de la comunidad San José del resguardo, es madre beneficiaria del proyecto y afirma que su hija ha presentado cambios positivos desde que está en el programa pues “es más sobresaliente en lo que realiza y es más alegre”.

Finalmente los profesionales de Nutriendo El Futuro, reconocen que los aprendizajes que les dejan las familias del resguardo les ayudan a generar nuevas alternativas para el crecimiento y desarrollo de su propio territorio.